La teoría de la conspiración nació como una publicación en redes sociales y ahora tiene un gran número de seguidores. Trump ha envalentonado a sus seguidores y decenas de candidatos republicanos al Congreso han apoyado sus hipótesis falsas e infundada
Defensor de QAnon muestra una pancarta en Tucson contra la trata de niños y la pedofilia. 15 de agosto de 2020, Arizona.
Para Donald Trump, se trata de "gente que ama a
nuestro país". Para el FBI, es una potencial amenaza de terrorismo
interno. Y para ti o cualquier otra persona que se haya metido en Facebook en
los últimos meses, puede ser un amigo o familiar que ha comenzado a mostrar un
alarmante interés en el tráfico infantil, en una sociedad secreta o en teorías
de la conspiración sobre Bill Gates y el coronavirus.
Se trata de QAnon, una teoría de la conspiración
difundida en la red que llegó a los grandes medios de comunicación de EEUU en
el mes de agosto. El movimiento lleva años enconándose en la periferia de
comunidades de internet de derechas, pero su visibilidad se ha magnificado en
los últimos meses, en medio de los conflictos sociales y la incertidumbre
respecto a la pandemia.
Ahora hay una
adepta a QAnon que va camino al Congreso de Estados Unidos, el presidente (que
juega un papel esencial en la falsa narrativa de QAnon) se ha negado a
desacreditar o rechazar el movimiento y la exitosa apropiación del hashtag
#SaveTheChildren (Salvemos a los niños) le ha dado al movimiento una consigna
más aceptable para organizar eventos de reclutamiento y manipular la cobertura
de medios de comunicación locales. Esta es una guía de todo lo que hay que
saber sobre QAnon.
¿Qué
es QAnon?
QAnon
es una teoría de la conspiración de internet sin fundamentos cuyos seguidores
creen que el mundo está dominado por una sociedad secreta formada por
demócratas adoradores de Satán, famosos de Hollywood y multimillonarios que
fomentan la pedofilia, el tráfico de personas y que extraen una sustancia
química de la sangre de los niños que han sido abusados y que supuestamente les
alarga la vida. Los seguidores de QAnon creen que Donald Trump está llevando a
cabo una batalla secreta contra este grupo y su "estado profundo" de
colaboradores para sacar a la luz a los malhechores y enviarlos a todos a la
prisión de Guantánamo.
Existen
muchos relatos dentro de la narrativa QAnon y todos son igual de inverosímiles
e infundados. Incluso hay tramas secundarias que aseguran que John F. Kennedy
Jr. está vivo (no lo está), que la familia Rothschild controla todos los bancos
(no es cierto) y que la tienda de muebles Wayfair vende niños en su página web
(no lo hace). Hillary Clinton, Barack Obama, George Soros, Bill Gates, Tom
Hanks, Oprah Winfrey, Chrissy Teigen y el papa Francisco son solo algunas de
las personas que los seguidores de QAnon han designado como villanos de su
realidad alternativa.
Todo
esto suena familiar. ¿No lo hemos visto antes?
Sí.
QAnon está basado en otras teorías de la conspiración, algunas relativamente
nuevas y otras de más de mil años de antigüedad. El antecedente contemporáneo
es Pizzagate,
un bulo que se hizo famoso en Estados Unidos durante la campaña presidencial de
2016, cuando medios de comunicación de derechas y algunas celebridades apoyaron
la infundada idea de que las referencias a comida y a un conocido restaurante
de pizza de Washington DC en los correos electrónicos filtrados de John
Podesta, director de la campaña de Hillary Clinton, eran en realidad un código
secreto sobre una red de tráfico infantil. La teoría desató un grave acoso al
restaurante y sus empleados, que culminó en diciembre de 2016 con un tiroteo,
cuando un hombre abrió fuego en el lugar tras haber viajado hasta allí porque
creía que dentro había niños secuestrados.
QAnon es una
evolución del Pizzagate e incluye a muchos de los personajes principales y
líneas narrativas, sin los datos específicos fácilmente refutables. Pero
además, QAnon está basado en teorías de la conspiración antisemitas muy
antiguas. La idea de una sociedad secreta de poderosos que domina el mundo sale
directamente de los Protocolos de los Sabios de Sion, un documento falso que
buscaba sacar a la luz un supuesto complot judío para dominar el mundo, que fue
utilizado durante el siglo XX para justificar el antisemitismo. Otro embuste de
QAnon, la idea de que los miembros del grupo secreto extraen adrenocromos de la
sangre a sus víctimas infantiles y los ingieren para prolongar sus vidas, es un
remix moderno de aquel antiguo libelo antisemita.
¿Cómo comenzó QAnon?
El 28 de octubre de 2017, el ususario "Q" apareció en su
ciénaga original en el foro de internet 4chan con una publicación en la que
aseguraba con toda confianza que "ya estaba en marcha" la
"extradición" de Hillary Clinton y que su detención sería inmediata.
En publicaciones siguientes –ya son más de 4.000– Q fue creando una leyenda de
sí mismo como infiltrado del Gobierno con acceso a los más altos niveles de
seguridad que presuntamente sabe toda la verdad sobre la lucha de poder entre
Trump y el "Estado profundo".
Aunque sus publicaciones son anónimas, Q utiliza un
"código" que permite que sus seguidores distingan sus publicaciones
de las de otros miembros anónimos (conocidos como "anons"). En
noviembre de 2017, Q se pasó del foro 4chan a 8chan, luego estuvo ausente
durante varios meses cuando 8chan cerró en agosto de 2019 y finalmente
reapareció en un nuevo sitio web creado por el propietario de 8chan llamado
8kun.
Las publicaciones de Q son crípticas y elípticas. A menudo
contienen largas listas de preguntas diseñadas para guiar a sus lectores a
descubrir la "verdad" por sí mismos a través de una
"investigación". Igual que con las supuesta "extradición"
de Clinton, en muchas ocasiones Q ha hecho predicciones que luego no se han
cumplido, pero sus seguidores tienden a adaptar las narrativas para justificar
las inconsistencias.
Para los adeptos a QAnon, las publicaciones (o "gotas")
contienen "migas" de inteligencia que ellos deben "hornear"
para que se conviertan en "pruebas". Para estos "panaderos",
QAnon es un pasatiempo y una vocación tremendamente seria a la vez. Es como una
búsqueda del tesoro en internet con apuestas increíblemente altas y una
comunidad de seguidores ya establecida.
¿Cómo pasaron de publicaciones anónimas en 4chan a un movimiento
establecido?
Pues no ha sido por accidente, eso es seguro. En internet son
comunes las publicaciones anónimas de personas que aseguran tener acceso a
información secreta y generalmente desaparecen una vez que la gente pierde
interés o se da cuenta de que era todo un engaño. (Este fenómeno tuvo versiones
progresistas descontroladas durante los primeros meses de gobierno de Trump,
cuando se viralizaron decenas de cuentas de Twitter que aseguraban ser de
empleados "rebeldes" de agencias federales).
QAnon también podría haber desaparecido, de no haber sido por la
afanosa labor de tres conspiracionistas que se engancharon desde el principio y
tradujeron la teoría a una narrativa digerible para las redes sociales
hegemónicas. Una investigación de 2018 realizada por NBC News demostró cómo
este trío ha trabajado unido para promover y sacar provecho de QAnon,
convirtiéndolo en el amplio fenómeno en múltiples plataformas que es
actualmente. Ahora existe todo un ecosistema QAnon, con una enorme cantidad de
contenido en vídeos, memes, libros digitales, foros y más, todo diseñado para
captar el interés de potenciales reclutas y luego arrastrarlos "por la
madriguera del conejo" hacia la realidad alternativa de QAnon.
¿Cuántas personas creen en QAnon? ¿Quiénes son?
Nadie lo sabe con certeza, pero se calcula que QAnon tiene al
menos unos 100.000 seguidores. Expertos en teorías de la conspiración señalan
que la creencia en QAnon está lejos de ser común. Si bien en cierto momento el
80% de los estadounidenses creyeron en una teoría de la conspiración en torno
al asesinato de Kennedy, un sondeo realizado por Pew Research concluyó en marzo
que el 76% de los estadounidenses no había oído hablar de QAnon y solo el 3%
sabía "mucho" sobre esta teoría.
Los mayores grupos de Facebook dedicados a QAnon tenían
aproximadamente 200.000 miembros antes de que Facebook los cerrara a mediados
de agosto. Cuando Twitter tomó medidas similares contra cuentas de QAnon en
julio, restringió la actividad de aproximadamente 150.000 cuentas. En junio,
una publicación de Q tenía el link a un artículo de The Guardian de hace un
año, lo cual se tradujo en unas 150.000 visitas a esa página en las siguientes
24 horas. Estas son cifras que permiten sacar ciertas conclusiones, pero al no
existir datos más firmes solo dan una idea de la escala que tiene el
movimiento.
En general, QAnon parece ser especialmente popular entre personas
mayores republicanas o cristianos evangélicos. Existen subgrupos dentro de
QAnon para personas que estudian las publicaciones de Q de la misma forma en
que se estudia la Biblia. Otros seguidores parecen haber llegado a QAnon desde
movimientos espirituales New Age, de otras comunidades conspiracionistas
tradicionales o desde la extrema derecha. Como es requisito apoyar a Trump, el
movimiento es casi exclusivamente conservador, aunque la campaña
#SaveTheChildren está ayudando a que el movimiento se abra camino dentro de
grupos que no apoyan a Trump (ver más abajo). QAnon se ha extendido en América
Latina y Europa,
donde parece estar calando hondo dentro de grupos de extrema derecha.
¿Por qué es importante QAnon?
En primer lugar, existe una amenaza de violencia. Para aquellas
personas que realmente creen que los poderosos tienen secuestrados a niños para
explotarlos sexualmente y sacarles la sangre, es imperativo tomar medidas para
poner fin a los abusos. Si bien la mayoría de los seguidores de QAnon no
participan en hechos violentos, muchos lo han hecho en el pasado o lo han
intentado, razón por la cual el FBI ha identificado al movimiento como una
potencial amenaza de terrorismo interno. Además, participar en QAnon a menudo
implica ejercer un despiadado acoso digital contra campañas que son percibidas
como enemigas, lo cual puede traer consecuencias graves para el blanco de esos
acosos.
QAnon también está ganando terreno como fuerza política dentro del
Partido Republicano, lo cual podría tener efectos reales y perjudiciales para
la democracia estadounidense. Media Matters ha elaborado una lista de 77 candidatos al
Congreso que han manifestado apoyo a QAnon y es muy
probable que en noviembre sea electa al menos una de ellos, Marjorie Taylor
Greene, de Georgia.
Como héroe de la narrativa general, Trump tiene una singular
habilidad para ejercer influencia sobre los seguidores de QAnon. El 19 de
agosto, durante una sesión informativa en la Casa Blanca, tuvo la oportunidad
de desacreditar la teoría de una vez y para siempre. Pero en cambio, elogió a
los seguidores de QAnon como patriotas y pareció
reafirmar la premisa central de la teoría al decir:
"Si puedo solucionar los problemas del mundo, estoy dispuesto a hacerlo.
Estoy dispuesto a exponerme y en realidad es lo que estamos haciendo. Estamos
salvando al mundo de una filosofía radical de izquierdas que destruirá nuestro
país y, cuando este país haya desaparecido, le seguirá el resto del
mundo".
¿No hablamos ya de #SaveTheChildren? ¿De qué se trata eso?
Participar en QAnon consiste principalmente en
"investigar", es decir, aprender más sobre las complicadas teorías o
decodificar las publicaciones Q, y evangelizar. La mayor parte del proselitismo
se basa en tácticas de manipulación mediática diseñadas para captar la atención
de los usuarios y llevarlos a medios de comunicación controlados donde se
"convertirán" mediante el consumo de contenido a favor de QAnon.
Durante años, los seguidores de QAnon han utilizado una amplia
serie de tácticas digitales para lograr viralidad y presencia en los medios de
comunicación tradicionales, como la realización de "documentales"
llenos de información falsa, la apropiación de hashtags con mensajes QAnon, la
presencia en mitines de Trump con carteles Q o presentar candidatos propios en
las elecciones.
Este verano apareció una potente iteración de esta táctica, con la
campaña #SaveTheChildren o #SaveOurChildren ("Salvemos a los niños" o
"Salvemos a nuestros niños"). El hashtag, en apariencia inofensivo y
que ya había sido utilizado previamente por ONG contra el tráfico infantil, ha
sido asociado a contenido emotivo de adeptos a QAnon, que dan indicios de la
narrativa QAnon general. (Tampoco ayuda que el debate sobre la trata de
personas ya esté colmado de estadísticas falsas).
En Facebook se han combinado la ansiedad por los niños en medio de
la pandemia del coronavirus, un renaciente movimiento antivacunas y el
alarmismo fomentado por QAnon sobre el tráfico infantil para infundir un pánico
moral similar al "Pánico Satánico" de los años ochenta.
Se han organizado en Facebook cientos de protestas reales bajo la
consigna "salvemos a nuestros niños" a lo largo y ancho de Estados
Unidos (y el mundo). Estos pequeños eventos obtienen cobertura de medios de
comunicación locales que no se dan cuenta de que, al publicitar noticias
diseñadas para "concienciar" sobre el tráfico infantil, están
alentando a su audiencia y sus lectores a ir a internet, donde una búsqueda de
"Salvemos a nuestros niños" puede arrastrarlos directamente al fondo
de la madriguera QAnon.


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